HISTORIAS

El acto de fotografiar es un acto estético donde, atravesades por nuestra cultura, tiempo, espacio, creencias, ideología, historia, miedos, obsesiones… nos apropiamos de un recorte de la realidad, la nuestra, mediante una decisión previa donde toda nuestra subjetividad entra en juego para que nazca algo nuevo, diferente y único. Todos los sentidos se conjugan, también nuestro interior, ya que fotografiar es más que un acto técnico, es dejar una parte de une y fundirla con un pedazo de mundo.

SILENCIO

Pensó en recostarse, tal vez un rato. Dormía poco, pero el silencio no duerme. Tumbada esperó por costumbre con los ojos abiertos al techo y los brazos a los lados. Como buscando algo, como buscando furia. Solo escuchó en los oídos el propio corazón.

Y entonces, abandonó los espacios que la habían habitado.
Algo adentro se hinchaba hasta desbordarla. Tuvo miedo. La incertidumbre le trepó como un escalofrío. Aquel viejo sentimiento postergado a la fuerza la acompañaba… por costumbre.
El exceso de ella misma y su más honda nostalgia. 

Algo que siempre estuvo allí, junto al silencio de 47 segundos en el fondo de su oído, agazapado, como la amenaza muda de una batalla en madrugada. Recurrente. Hostil. Espesa sensibilidad.
Hoy… había reventado. Pero por fin los abandonaba. Como un instinto de supervivencia. Urgente. Con las manos vacías y todo el mundo en el corazón. 
Había transitado el amor y su infierno y hoy, volvía a arder. 

TERRITORIOS

TERRITORIOS

Y entonces, abandonó los espacios que la habían habitado.
Algo adentro se hinchaba hasta desbordarla. Tuvo miedo. La incertidumbre le trepó como un escalofrío. Aquel viejo sentimiento postergado a la fuerza la acompañaba… por costumbre.
El exceso de ella misma y su más honda nostalgia. 

Algo que siempre estuvo allí, junto al silencio de 47 segundos en el fondo de su oído, agazapado, como la amenaza muda de una batalla en madrugada. Recurrente. Hostil. Espesa sensibilidad.
Hoy… había reventado. Pero por fin los abandonaba. Como un instinto de supervivencia. Urgente. Con las manos vacías y todo el mundo en el corazón. 
Había transitado el amor y su infierno y hoy, volvía a arder.